GARGANTA DEL DIABLO

Esta maravilla de la naturaleza permite contemplar un paisaje único en el mundo. Conformado por el río iguazú y la selva misionera. Es el principal atractivo del parque, tres balcones en forma de abanico permiten tener una visión única de la monumental “garganta del diablo”. Es la culminación del recorrido del río Iguazú superior en una unión de saltos de más de 150mts de longitud con una caida de 80mts de altura, en forma de herradura. Conforman una potente caída de agua que al romper en el cauce del río dibuja densas nubes de vapor que inundan todo el contexto y caracterizan al paisaje.

Desde aquí podrá apreciar un sin fin de sensaciones que harán un momento único e inolvidable:

- El sonido del rugir de las cataratas

- Sentir la humedad producida por el vapor de agua de los saltos.

- Apreciar los arcoiris que se forman con la bruma del agua y los rayos del sol

- Los contrastes de colores entre el verde de la selva, el azul del cielo, el blanco de la espuma de los saltos y el agua roja de la tierra colorada.

- Los vencejos, especie de ave que solo se encuentran en ese lugar y que están adaptados de una potente visión que les permite atravesar la cortina de agua de los saltos y anidar en las rocas que son el soporte geológico de las cascadas.

Para acceder a este escenario se hace un recorrido por el Tren de la Selva y se arriba a la Estación Garganta del Diablo. De ahí se deberá realizar una caminata lineal de 2080mts, permitiendo disfrutar de un paisaje único hasta llegar al imponente balcón de la “Garganta del Diablo”

La leyenda de las Cataratas

Muchos años atrás, el río Iguazú era habitado por una enorme serpiente llamada Boi, era costumbre de los guaraníes sacrificar una vez por año una linda doncella, que era lanzada al río entregándola de esta forma a la serpiente.

Para esta ceremonia se invitaban a todas las tribus guaraníes hasta las que estaban más alejadas. Fue así que un día llegó un joven cacique llamado Tarobá, que conoció a una linda doncella llamada Naipí ya elegida para ser sacrificada, motivo que le llevó a revolucionarse contra los ancianos de la tribu e intentó inútilmente convencerlo de que no la sacrificasen.

Con gran valentía la rapto en vísperas del sacrificio escapando por el río en su canoa. Enterándose de esto Boi quedó tan furioso que doblándose dividió el curso del río formando las Cataratas y aprendió a Naipí y Tarobá.

Como castigo Boi los transformó en los árboles que hoy se ven en la parte superior de las cataratas con la cabellera de la bella Naipi como saltos de agua. Después de eso se sumergió en la Garganta del Diablo y cuida hasta hoy que los amantes nunca vuelvan a unirse… pero en los días de pleno sol, el arco iris supera el poder del mal de Boi y los vuelve a unir.

Acceso: Estación Garganta del Diablo
Duración: 02:00 hs.
Dificultad: Sin escaleras
Accesibilidad: Alta
Longitud: 2.080mts

Paseo Garganta del Diablo:
Una nueva pasarela lineal de 2080 metros (ida y vuelta) permite al visitante disfrutar de un paisaje único, hasta llegar a la imponente Garganta del Diablo, el salto más impactante de las Cataratas.
El recorrido sortea varias islas del Iguazú Superior y, a través de tres amplios miradores, se puede observar el espectáculo natural que brindan el Río Iguazú y la frondosa vegetación que lo rodea.
La monumental “garganta” es la culminación del recorrido: Conjunción de saltos de 150 metros de longitud y 80 metros de altura que, en forma de herradura, conforma una potente caída de agua que al romper en el cauce del río dibuja densas nubes de vapor que inundan todo el contexto y caracterizan al paisaje.

SUBIR